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EXPERIENCIAS:

No son ninis, son jóvenes oportunidad

Angélica Jasso

Autor:

Angelica Jasso Carreón
Angelica Jasso Carreón

Acerca de

Secretaria Técnica de Alianza Jóvenes con Trabajo Digno Es egresada por The London School of Economics and Political Science (LSE)/ Master Degree, Social Policy (2018-2019) y de El Colegio de México/ International Relations International Relations (2010 – 2015) / Titulación: Bachelors. Tiene especialidad en Políticas públicas y Relaciones Internacionales

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Secretaria Técnica de Alianza Jóvenes con Trabajo Digno Es egresada por The London School of Economics and Political Science (LSE)/ Master Degree, Social Policy (2018-2019) y de El Colegio de México/ International Relations International Relations (2010 – 2015) / Titulación: Bachelors. Tiene especialidad en Políticas públicas y Relaciones Internacionales

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de JuventudES:

El 12 de agosto se celebró el Día Internacional de la Juventud. Sin embargo, en México difícilmente podemos considerarlo un día de fiesta. Primero, porque como sociedad tenemos una mirada despreciativa y condescendiente sobre la juventud: las personas jóvenes son ninis, flojos, generación de cristal y un conjunto de etiquetas peyorativas que sólo denotan prejuicios sobre quienes también, paradójicamente, no nos cansamos de decir que son el futuro del país.

No debería ser un día de fiesta porque la mayoría de las personas jóvenes en este país está en una de estas tres desafortunadas situaciones: 1) 5.2 millones no tienen trabajo; 2) 3.8 millones están estudiando (la educación media superior) pero viven en condiciones de pobreza; y 3) 8.3 millones trabajan, pero en un empleo precario.

Esas personas que etiquetamos como ninis, o consideramos flojos, frágiles, en realidad son jóvenes que están buscando salir adelante en circunstancias muy adversas. Más que un problema, son jóvenes oportunidad: personas que no tuvieron la suerte de nacer en hogares privilegiados donde no faltara nada y o la posibilidad de ir a la universidad fuera el camino normal.

Las y los jóvenes oportunidad son personas a las que les tocó empezar desde mucho más atrás: desde hogares en pobreza, con acceso a escuelas de baja calidad y la necesidad de trabajar desde muy temprana edad. Ahora son jóvenes que cruzan distancias larguísimas para trabajar por menos de 7,000 pesos al mes y sin seguridad social, trabajan horas extra sin paga, y muchas veces soportan ambientes laborales abusivos. Sin considerar que la mayoría tiene familiares –a veces hijos– a su cargo.

A estas personas no les faltan ganas de trabajar, como suele pensarse. Son jóvenes a los que, muchas veces por razones injustificables o meros prejuicios, no se les ha dado una primera oportunidad laboral digna para demostrar su potencial, su creatividad y su compromiso con un empleo estable, que cumpla con lo que exige la ley.

Desde la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno –una red multisectorial, nacional, que busca impulsar el trabajo digno para jóvenes oportunidad– hemos tratado de visibilizar esta realidad y de promover que empleadores abran oportunidades de formación y empleo digno para las personas jóvenes. La magnitud del problema, y sus consecuencias, exigen una responsabilidad y una respuesta compartida.

A los empleadores les toca dar una primera oportunidad laboral (todos tuvimos una) a las personas jóvenes, sobre todo a quienes empezaron desde mucho más atrás su camino vital. Es urgente contratar con base en el mérito y las habilidades, no con base en las apariencias, el código postal o los títulos universitarios. Pero, sobre todo, les toca respetar derechos laborales, algo que parece más la excepción que la norma.

Al gobierno federal, al próximo, puesto que el actual se niega a rectificar el rumbo –Jóvenes Construyendo el Futuro pudo haber sido una gran oportunidad, que se desaprovechó– le toca apostar por una política de empleabilidad de jóvenes que contemple los componentes de educación, capacitación y el tema de cuidados, sin el cual será muy difícil incrementar la participación de mujeres jóvenes en el mercado laboral.

Tener un trabajo digno es un derecho constitucional (artículo 123). Pero en México, como ocurre con tantos otros derechos, éste sólo se queda en el papel. Nos toca a todos poder ofrecer un mejor presente a millones de jóvenes en México que, efectivamente, son el futuro del país.

*Secretaría técnica de la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno

https://www.elsoldemexico.com.mx/analisis/no-son-ninis-son-jovenes-oportunidad-10539053.html

Es plataforma digital libre y accesible que sirve como una herramienta de información y colaboración entre las juventudes y las instituciones para la empleabilidad en la CDMX

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