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Jóvenes en el Mundo:

Propósito vs. productividad: una conversación obligatoria

Autor:

Milena Díaz Tayo
Milena Díaz Tayo

Acerca de

A lo largo de su trayectoria profesional ha tenido la oportunidad de crear y liderar empresas de diferentes industrias. En los últimos años ha impulsado proyectos educativos que conectan propósito con impacto real. Ha dedicado su camino a explorar el liderazgo desde una perspectiva poco convencional: más cercana, más consciente y profundamente transformadora.

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A lo largo de su trayectoria profesional ha tenido la oportunidad de crear y liderar empresas de diferentes industrias. En los últimos años ha impulsado proyectos educativos que conectan propósito con impacto real. Ha dedicado su camino a explorar el liderazgo desde una perspectiva poco convencional: más cercana, más consciente y profundamente transformadora.

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de JuventudES:

Por Milena Díaz Tayo

Directora General ALITIC

Hace poco, un estudiante me dijo algo que no se me olvida.

“Profe, yo estudio porque necesito trabajar… pero no sé si esto es lo que quiero hacer toda mi vida”.

Esa frase se me quedó dando vueltas durante días.

Con el tiempo entendí algo importante:

esa frase no habla solo de jóvenes.

Habla también de muchos adultos.

Personas que llevan años trabajando, cumpliendo metas, sosteniendo familias, logrando cosas importantes… pero que, en silencio, se hacen una pregunta incómoda:

¿Esto que hago realmente tiene sentido para mí?

Vivimos en una cultura obsesionada con producir.

Nos enseñan a cumplir metas, lograr resultados y avanzar rápido.

Desde pequeños nos hacen una pregunta muy común:

“¿Qué quieres ser cuando seas grande?”

Pero casi nunca nos preguntan algo más profundo:

“¿Para qué quieres ser eso?”

Crecemos aprendiendo a hacer, pero no siempre a comprender.

Y el resultado está frente a nosotros:

Jóvenes que estudian sin claridad.

Profesionales que trabajan sin conexión.

Líderes que logran resultados… pero se sienten vacíos.

El mundo necesita personas que construyan, ejecuten y generen valor.

La productividad es necesaria.

Pero hay algo que no podemos ignorar:

La productividad te da resultados.

El propósito te da sentido.

Y cuando esos dos se desconectan, empiezan a aparecer las grietas.

Las crisis de reinvención a los 30.

Las dudas existenciales a los 40.

Las preguntas silenciosas a los 50.

Personas que estudiaron algo que ya no las representa.

Profesionales exitosos que sienten un vacío difícil de explicar.

Líderes que “lo lograron todo”… pero sienten que algo falta.

Por eso, hoy la conversación ya no es solo sobre productividad.

La verdadera conversación es esta:

¿Cómo unimos el propósito con la productividad?

Porque no se trata únicamente de orientar a los jóvenes.

Se trata de acompañar a toda una generación que está replanteando su vida.

Estamos viviendo una era de reinvención humana.

Y, en medio de esa reinvención, hay un espacio clave donde esta conversación puede empezar de nuevo:

la educación.

Hablo de cualquier lugar donde una persona vuelva a preguntarse quién es y para qué está aquí.

La educación del futuro no puede limitarse a transferir habilidades técnicas.

No puede quedarse únicamente en enseñar a hacer.

Tiene que atreverse a formar algo más profundo.

Tiene que formar identidad.

Tiene que ayudar a construir proyectos de vida.

Tiene que ayudarnos a responder una pregunta que puede cambiarlo todo:

¿Para qué soy bueno… y a quién le sirve eso?

Porque cuando una persona conecta con esa respuesta, algo cambia.

La disciplina deja de ser obligación y se vuelve convicción.

El esfuerzo deja de ser carga y se vuelve elección.

La productividad deja de ser presión y se vuelve expresión.

El propósito no reduce la productividad. La potencia

Y eso nos deja con algunas preguntas incómodas… pero necesarias:

¿Estamos trabajando por inercia o por convicción?

¿Estamos viviendo en automático o en conciencia?

¿Estamos llenando agendas… o llenando vidas?

Quiero cerrar con esto.

El futuro no necesita más personas ocupadas.

Necesita personas que sepan por qué hacen lo que hacen.

Y esa es, precisamente, la conversación que queremos abrir desde ALITIC:

Una educación que no solo enseñe a hacer, sino que también ayude a cada persona a descubrir quién puede llegar a ser.

Es plataforma digital libre y accesible que sirve como una herramienta de información y colaboración entre las juventudes y las instituciones para la empleabilidad en la CDMX

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