{"id":6558,"date":"2025-08-11T14:44:18","date_gmt":"2025-08-11T20:44:18","guid":{"rendered":"https:\/\/juventudes.mx\/?post_type=experiencias&#038;p=6558"},"modified":"2025-08-11T14:51:31","modified_gmt":"2025-08-11T20:51:31","slug":"ahora-o-nunca-el-sistema-de-cuidados-es-posible","status":"publish","type":"experiencias","link":"https:\/\/juventudes.mx\/en\/experiencias\/ahora-o-nunca-el-sistema-de-cuidados-es-posible\/","title":{"rendered":"Now or never: the care system is possible"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right\"><strong>Por Cynthia L. Michel, Guillermo M. Cejudo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><strong>y Adriana Oseguera Gamba<\/strong><\/p>\n<p>Cuando hablamos de la crisis de cuidados hay quien piensa que se trata de un problema demasiado abstracto, de una agenda de nicho o de un asunto cuya atenci\u00f3n puede esperar. Pero cada d\u00eda que pasa sin atenderse es un d\u00eda en el que se profundizan las desigualdades, se impone a las mujeres y a las familias cargas que, en el mejor de los casos, complican su vida, pero que en la mayor\u00eda les niega a las personas cuidadoras y que requieren cuidados la posibilidad de tener una vida digna. Y es que se deja a las personas a merced de lo que sus hogares pueden pagar para recibir cuidados, o de los servicios p\u00fablicos a los que, con suerte y mucho esfuerzo, logren acceder.<\/p>\n<p>Por eso es buena noticia que el tema tenga una presencia central en la agenda p\u00fablica y que todos los partidos est\u00e1n haciendo propuestas para construir un sistema de cuidados o, al menos, para mejorar o ampliar la oferta de programas y servicios. Esto ha contribuido a allanar la ruta pol\u00edtica hacia la atenci\u00f3n de la crisis de los cuidados: es razonable esperar que, en los pr\u00f3ximos meses, una vez que la pr\u00f3xima presidenta tome posesi\u00f3n y el Congreso inicie sesiones, se reanude el proceso legislativo para garantizar el derecho al cuidado y para contar con una ley que d\u00e9 sustento a un sistema nacional. Despu\u00e9s de eso, sin embargo, quedar\u00e1 pendiente el reto t\u00e9cnico. Hay que tomar muchas decisiones sobre el dise\u00f1o espec\u00edfico, sobre las poblaciones a priorizar, sobre las responsabilidades entre distintos sectores y \u00e1mbitos de gobierno, sobre el mecanismo de gobernanza para operar el sistema y sobre las fuentes para financiarlo. Ninguna de esas decisiones saldr\u00e1 de un manual o podr\u00e1 desprenderse autom\u00e1ticamente de \u201cmejores pr\u00e1cticas\u201d. En cambio, son decisiones que deber\u00e1n corresponder con los objetivos que se acuerden en torno a la garant\u00eda del derecho a prestar y recibir cuidados, pero tambi\u00e9n con las capacidades existentes en t\u00e9rminos de sistemas de informaci\u00f3n, infraestructura, personal y servicios. No se trata s\u00f3lo de pegar lo que ya existe, pero tampoco es una tarea que pueda desligarse del punto desde el que estamos partiendo. Son estas instituciones, organizaciones y capacidades las que van a moldear el sistema.<\/p>\n<p>Y aunque en entradas previas hemos escrito acerca de la complejidad de muchas de esas decisiones, y de los riesgos que implica un mal dise\u00f1o, en esta \u00faltima entrada de la serie sobre la construcci\u00f3n de un sistema de cuidados, nos enfocamos en argumentar que es posible y necesario establecer ya el sistema nacional de cuidados. No se debe desaprovechar la oportunidad pol\u00edtica que se ha construido con tanto esfuerzo, pero tampoco podemos asumir que la voluntad pol\u00edtica es el \u00fanico reto: el dise\u00f1o del sistema debe hacerse bien, aprovechando la evidencia, construyendo diagn\u00f3sticos serios, e imaginando una ruta de implementaci\u00f3n factible pero ambiciosa<\/p>\n<p><strong>Existen las condiciones para construir un sistema de cuidados<\/strong><\/p>\n<p>Hoy M\u00e9xico tiene la oportunidad de lanzar el sistema nacional de cuidados. No s\u00f3lo se ha propuesto la creaci\u00f3n del sistema por parte de las tres personas que aspiran a gobernar nuestro pa\u00eds, sino que se han hecho propuestas en la materia en pr\u00e1cticamente todas las entidades que renovar\u00e1n gubernaturas en las pr\u00f3ximas elecciones. Adem\u00e1s, hay iniciativas legislativas tanto en el Congreso como en el Senado, y existen ya varios esfuerzos implementados en algunos municipios. En octubre de este a\u00f1o M\u00e9xico tendr\u00e1 su primera presidenta, un Congreso probablemente paritario y varias nuevas gobernadoras y presidentas municipales, que podr\u00e1n aprovechar el empuje que organizaciones sociales, grupos feministas, especialistas en gobiernos, organismos internacionales y academia han dado al tema en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la visibilidad del tema y de la elecci\u00f3n de gobernantes impulsando nuevas agendas, hay una condici\u00f3n favorable adicional: a diferencia de otros temas, el de los cuidados genera consenso pol\u00edtico f\u00e1cilmente, en buena medida porque todas las personas en alg\u00fan momento hemos requerido o vamos a requerir cuidados. Tambi\u00e9n hemos visto c\u00f3mo nuestras madres, abuelas o hermanas priorizan el bienestar de otras personas dentro del hogar a costa de su autocuidado o su desarrollo profesional. Con diferentes grados de cercan\u00eda, hemos visto tambi\u00e9n c\u00f3mo nuestras abuelas y abuelos envejecen y, en algunos casos, nuestros padres. Sabemos que sus necesidades de cuidados son diferentes, al igual que las posibilidades que tiene cada hogar de brindarlos. Y entendemos que los cuidados son un reto colectivo: cuidar no es la responsabilidad de personas o familias aisladas, sino un desaf\u00edo com\u00fan, con el Estado como garante de la calidad de los cuidados y de los derechos de las personas cuidadoras.<\/p>\n<p>Es una tarea compleja, pero no imposible. Otros pa\u00edses de la regi\u00f3n con caracter\u00edsticas similares a las de M\u00e9xico lo han logrado o est\u00e1n ya avanzados en el proceso. Chile tiene el subsistema de protecci\u00f3n a la infancia Chile Crece M\u00e1s y est\u00e1 en proceso de implementaci\u00f3n de su sistema nacional Chile Cuida. En Uruguay ya existe desde hace varios a\u00f1os el Sistema Nacional Integrado de Cuidados. Costa Rica aprob\u00f3 la Pol\u00edtica Nacional de Cuidados tambi\u00e9n hace ya un par de a\u00f1os y est\u00e1 en el proceso de reglamentaci\u00f3n de su sistema. Tambi\u00e9n desde hace varios meses, Brasil y Colombia est\u00e1n trabajando en su pol\u00edtica nacional de cuidados.<\/p>\n<p>M\u00e9xico no puede seguir postergando la creaci\u00f3n de su sistema. Hoy confluyen diversos factores que nos dan el momentum necesario para impulsar el sistema nacional de cuidados. No hay que desaprovechar la oportunidad que tenemos enfrente para arrancar. No es necesario que todo se resuelva de una sola vez o que de inicio tengamos el sistema m\u00e1s ambicioso al que podamos aspirar. La creaci\u00f3n del sistema que necesitamos puede ser gradual, pero tiene que empezar ahora. Es posible que haya restricciones presupuestarias e incluso resistencias pol\u00edticas, pero eso no debe ser un impedimento absoluto. Se puede empezar con algunos municipios y poblaciones prioritarias (ni\u00f1as y ni\u00f1os de cero a cuatro a\u00f1os), como en Chile, o enfocarse primero en las personas mayores (como en Costa Rica) e ir ampliando la cobertura. Otra opci\u00f3n es iniciar con el grupo de intervenciones de mayor impacto, pero con miras a ir incorporando otras poco a poco. Lo que es importante es que el dise\u00f1o no quede sujeto a las restricciones presupuestales o resistencias pol\u00edticas del momento, sino que se lidie con ellas sobre la marcha, pero habiendo establecido los puntos de llegada en el mediano plazo.<\/p>\n<p><strong>El sistema de cuidados no es una ley, sino un conjunto de derechos exigibles, con informaci\u00f3n, presupuestos y responsables<\/strong><\/p>\n<p>Martha es una persona con discapacidad. Ella est\u00e1 a cargo del cuidado de su hija, con autismo, y tambi\u00e9n es la cuidadora principal de sus padres, quienes son sordos. Martha vive en Ciudad de M\u00e9xico, con lo cual tiene derecho a cuidar y a recibir cuidados, o al menos eso dice la constituci\u00f3n de su ciudad. Lo cierto es que este derecho no lo puede ejercer porque el Congreso local no ha emitido una Ley de cuidados (ni discutido ninguna de las iniciativas que han sido presentadas) que le d\u00e9 forma a un sistema de cuidados en la ciudad. El problema es que, sin un sistema de cuidados, es pr\u00e1cticamente imposible que Martha pueda tener acceso a un conjunto (bastante diverso, pero espec\u00edfico) que le permita cuidar a tres personas con discapacidad sin que eso suponga un desgaste f\u00edsico y emocional para ella. Y, desde luego, tambi\u00e9n es imposible que ella pueda acceder a los medios para procurar su propio cuidado, sobre todo considerando sus necesidades espec\u00edficas.<\/p>\n<p>Ante la omisi\u00f3n del Estado, Martha y dos mujeres m\u00e1s interpusieron cinco demandas de amparo para que un juez o jueza instruyera al Congreso a legislar una Ley de Cuidados de la Ciudad. La jueza concedi\u00f3 los amparos y le indic\u00f3 al Congreso que deb\u00eda estudiar en comisiones las iniciativas de Ley que han sido presentadas, y consultar a las personas con discapacidad, aun cuando el Congreso argument\u00f3 que no ten\u00eda la obligaci\u00f3n de legislar porque en Ciudad de M\u00e9xico ya existe un sistema de cuidados.<\/p>\n<p>Por casos como el de Martha, y el de millones de personas cuidadoras en este pa\u00eds, resulta fundamental distinguir qu\u00e9 no es un sistema de cuidados y, por el contrario, cu\u00e1les son los elementos que lo componen. Como ya lo dijimos antes en una entrada de esta serie, un conjunto de intervenciones aisladas no constituye un sistema de cuidados. Y precisamente eso es a lo \u00fanico que Martha puede acceder ahora.<\/p>\n<p>Casos como el de Martha, y el de millones de personas que requieren cuidados en este pa\u00eds, demandan un dise\u00f1o cuidadoso de nuestro sistema de cuidados. Sobre todo, porque lo m\u00e1s f\u00e1cil es no hacerlo bien; lo m\u00e1s f\u00e1cil es continuar, casi inercialmente, con lo que ya hay \u2014si acaso haciendo modificaciones de forma, pero no de fondo. El peor escenario que podemos enfrentar es uno en donde todo el capital pol\u00edtico se invierta en impulsar una ley, y que luego todo el sistema se agote en \u201cagregar\u201d la oferta ya existente o poner etiquetas de \u201csistema de cuidados\u201d a los mismos servicios insuficientes y de mala calidad que existen hoy.<\/p>\n<p>Para que, m\u00e1s all\u00e1 de la ley, el sistema de cuidados funcione para garantizar derechos, se deben resolver los problemas t\u00e9cnicos que aseguren que se generan las condiciones necesarias para que las personas puedan cuidar y recibir cuidados sin que ello comprometa el bienestar de nadie. Y eso supone decisiones t\u00e9cnicas y procesos administrativos.<\/p>\n<p>En la construcci\u00f3n de un sistema de cuidados no basta con definir qui\u00e9nes ser\u00e1n las poblaciones prioritarias, sino que hay que construir la ruta administrativa para identificarlas, localizarlas y vincularlas con la oferta de servicios que requieren. Y, m\u00e1s importante, para asegurar que el mecanismo de entrada al sistema est\u00e9 lo suficientemente s\u00f3lido para ir incorporando gradualmente a nuevas poblaciones. Dicho de otra forma, no basta con decir que las personas con discapacidad, la primera infancia y las personas mayores ser\u00e1n las poblaciones a las que se oriente el sistema de cuidados, sino que se requiere generar los sistemas de informaci\u00f3n para saber qui\u00e9nes son esas personas con discapacidad, por ejemplo, con qu\u00e9 discapacidad viven, qui\u00e9nes les cuidan, con quienes viven y en qu\u00e9 condiciones, pero, sobre todo, en d\u00f3nde se ubican. Sin ello, es imposible crear una oferta pertinente y accesible a sus necesidades.<\/p>\n<p>Esto nos lleva a un segundo punto: todos los diagn\u00f3sticos generados hasta el momento indican que no basta con las intervenciones que ya tenemos en materia de cuidados. Y la raz\u00f3n es simple: las acciones que tenemos en materia de cuidado en el pa\u00eds est\u00e1n fragmentadas en diversas agencias y \u00e1mbitos de gobierno, imposibles de conocer y exigir para una persona que no es experta en administraci\u00f3n p\u00fablica. Pero incluso si esto fuera posible, los numerosos diagn\u00f3sticos con los que contamos actualmente tambi\u00e9n nos indican que lo que hay tiene una cobertura insuficiente, y una calidad menor a la deseada para poder garantizar derechos.<\/p>\n<p>La insuficiente oferta, que adem\u00e1s est\u00e1 fragmentada, no deja lugar a dudas: se requiere construir un sistema de cuidados con presupuesto para coordinar la oferta institucional existente, y para ampliarla en los casos y para las poblaciones que sea necesario. Desde luego, esto requerir\u00e1 un esfuerzo presupuestario importante: ampliar coberturas, lanzar nuevos servicios y programas, invertir en nuevos recursos humanos y crear una estructura administrativa para la coordinaci\u00f3n del sistema requiere presupuesto. Aunque el monto exacto depender\u00e1 del modelo de sistema que se adopte, la experiencia de otros pa\u00edses de la regi\u00f3n indica que este es cercano al 1.5\u202f% del PIB nacional. Adem\u00e1s de la estimaci\u00f3n de este costo, que es equivalente a lo contemplado ya por la propia Secretar\u00eda de Hacienda, ser\u00e1 necesario definir la figura administrativa m\u00e1s adecuada para aterrizar en acciones concretas que puedan ejecutar las diversas instancias del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Finalmente, una de las decisiones m\u00e1s complejas ser\u00e1 dise\u00f1ar el mecanismo de gobernanza. \u00bfC\u00f3mo operar\u00e1 y se coordinar\u00e1 el sistema de cuidados? \u00bfQu\u00e9 relaciones se construir\u00e1n entre los actores \u2014federales y locales\u2014 con responsabilidad de incidir en los cuidados? \u00bfOperar\u00e1 desde una Secretar\u00eda o se crear\u00e1 un instituto espec\u00edfico? \u00bfC\u00f3mo coexistir con la estructura y l\u00f3gica del DIF o de SIPINA? \u00bfTendr\u00e1 una coordinaci\u00f3n nacional que articule a otros sectores? \u00bfHabr\u00e1 mecanismos intergubernamentales de coordinaci\u00f3n o de financiamiento? \u00bfQui\u00e9n ser\u00e1 responsable de su evaluaci\u00f3n y monitoreo? \u00bfQu\u00e9 mecanismos de participaci\u00f3n de la sociedad civil y de las poblaciones objetivo se prever\u00e1n? De nuevo, ninguna de estas preguntas tiene una respuesta obvia.<\/p>\n<p><strong>Arranquemos ya<\/strong><\/p>\n<p>En la serie de entradas que concluimos con este texto, hemos argumentado sobre las m\u00faltiples complejidades de la construcci\u00f3n de un sistema de cuidados. Hemos explicado por qu\u00e9 lo que existe hoy no es suficiente y por qu\u00e9 lo que nos prometen en campa\u00f1a tampoco lo es. Hemos mostrado que el dise\u00f1o no est\u00e1 exento de decisiones dif\u00edciles para establecer prioridades y de requerimientos t\u00e9cnicos mayores. Hemos hablado del desaf\u00edo intergubernamental de un sistema de cuidados en un pa\u00eds federal y hemos rechazado las ideas f\u00e1ciles que sugieren que basta con lanzar una ley, agregar la oferta ya disponible o que afirman que no se requiere mucho dinero.<\/p>\n<p>Nada de ello debe leerse como un alegato contra la construcci\u00f3n de un sistema de cuidados, sino a favor de un sistema bien dise\u00f1ado. Como en toda pol\u00edtica p\u00fablica, ese buen dise\u00f1o requiere tener los objetivos claramente definidos, la poblaci\u00f3n a atender caracterizada e identificada, los instrumentos bien calibrados y articulados en torno a una idea clara de c\u00f3mo cambiar\u00e1n la realidad y una idea de las capacidades necesarias en las organizaciones y las personas que estar\u00e1n a cargo. Y, adem\u00e1s, con un dise\u00f1o que anticipe los desaf\u00edos de implementaci\u00f3n. En lugar de pensar que no habr\u00e1 obst\u00e1culos o resistencias, fallas y retrasos durante la marcha, habr\u00e1 que asumir precisamente lo contrario: que como en toda pol\u00edtica p\u00fablica, \u00e9stos existir\u00e1n. Por eso el dise\u00f1o del sistema tambi\u00e9n debe contemplar los mecanismos de monitoreo, retroalimentaci\u00f3n, aprendizaje y correcci\u00f3n para ir dirigiendo la operaci\u00f3n hacia los objetivos del sistema.<\/p>\n<p>El sistema deber\u00e1 tener, por todo ello, una perspectiva de mediano plazo. No todas las dimensiones de la crisis de los cuidados podr\u00e1n ser atendidas de inmediato, ni todas las poblaciones incorporadas ni todos los servicios mejorados. Pero s\u00ed debe haber una ruta que nos lleve hacia all\u00e1 con una l\u00f3gica progresiva. Y esa l\u00f3gica de mediano plazo significa que la coalici\u00f3n de organizaciones, instituciones y personas que han impulsado el tema no podr\u00e1n bajar la guardia: la instalaci\u00f3n de un sistema ser\u00e1 un nuevo punto de partida, que requerir\u00e1 que se siga dando la batalla por un buen dise\u00f1o y una implementaci\u00f3n adecuada.<\/p>\n<p>Aprovechemos que todas las y los mexicanos compartimos la necesidad de contar con un sistema que potencie el desarrollo de las infancias, que garantice los derechos de las personas con discapacidad, y permita a quienes nos han cuidado toda la vida envejecer en condiciones dignas. Aprovechemos tambi\u00e9n que las mexicanas y los mexicanos compartimos la indignaci\u00f3n de ver con demasiada frecuencia y cercan\u00eda a personas que renuncian todos los d\u00edas a tener una vida propia por no poder compartir con nadie la responsabilidad de cuidar. Construyamos, con dosis iguales de convicci\u00f3n e inteligencia, un buen sistema nacional de cuidados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Fountain<\/strong>: Art\u00edculo originalmente publicado en la revista Nexos (mayo de 2025). Recuperado de https:\/\/redaccion.nexos.com.mx\/ahora-o-nunca-el-sistema-de-cuidados-es-posible\/<\/p>\n<p><strong>NOTE<\/strong>: Cynthia L. Michel, es candidata a doctora por la Hertie School. Guillermo M. Cejudo, es profesor de la Divisi\u00f3n de Administraci\u00f3n P\u00fablica del CIDE, y Adriana Oseguera Gamba, es maestra en Pol\u00edtica Social Comparada por la Universidad de Oxford y en Evaluaci\u00f3n de Pol\u00edtica Social por Rice University.<\/p>","protected":false},"author":137,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","template":"","meta":{"inline_featured_image":false,"imagen_principal_b":"http:\/\/juventudes.mx\/wp-content\/uploads\/jet-engine-forms\/27\/2025\/08\/FOTO-ART-NEX.jpg"},"categories":[37],"tags":[],"class_list":["post-6558","experiencias","type-experiencias","status-publish","hentry","category-empleo-y-economia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/juventudes.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/experiencias\/6558","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/juventudes.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/experiencias"}],"about":[{"href":"https:\/\/juventudes.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/experiencias"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juventudes.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/137"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/juventudes.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6558"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/juventudes.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6558"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/juventudes.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6558"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/juventudes.mx\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6558"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}